01
Más español en casa, sin esfuerzo
Escuchar un cuento bien leído es la forma más natural de sumar vocabulario y oído para el idioma. No hace falta que el adulto sea maestro ni que hable español perfecto: alcanza con sentarse a mirarlo juntos.
Para probar esta semana- Elegí un momento fijo: antes de dormir o después de la escuela. La repetición hace más que la cantidad.
- Dejá que pida el mismo cuento varias veces. Cada vez entiende más.
- Si en casa se habla inglés, mirá el video en español y comentalo en el idioma que te salga.
02
Un puente hacia leer solo
Los chicos que escuchan cuentos reconocen después las palabras más rápido. En español, donde cada letra suena casi siempre igual, ese paso llega antes que en inglés. Y lo que aprende en español se transfiere al inglés, no compite.
Para probar esta semana- Después del video, buscá el libro en la biblioteca o en casa y hojeenlo juntos.
- Señalá una palabra que se repite en el cuento y pedile que la encuentre en la pantalla.
- Cuando empiece a leer, dejalo leer el título y el nombre del personaje. Es su primera victoria.
03
Una excusa para conversar
Cada cuento abre un tema: pedir ayuda, decir que no, los miedos de la noche. Hablar de lo que le pasó al personaje es más fácil que hablar de lo que le pasa a tu hijo, y llega al mismo lugar.
Para probar esta semana- Una sola pregunta al terminar: «¿Qué hubieras hecho vos?». Y escuchar.
- No corrijas la respuesta. En la conversación no hay respuestas incorrectas.
- Volvé al cuento durante la semana: «¿Te acordás de la tortuga?» sirve en el auto, en la cena, en el baño.